¡Dios lo dijo! ¿Ven? Es esa fe inconsciente, ¿ven Uds.? Solo siga adelante, creyéndolo. Dios lo dijo, y asunto terminado.
¿Ven?, después de tener el conocimiento de la verdad, de lo que debemos hacer, y luego no lo hacemos, entonces no podemos avanzar más con Dios hasta que sí lo hagamos, ¿ven? ¿Ven?
Si Dios lo aceptó a Él, y Su Sangre hace una expiación, Dios no lo ve a Ud.; Él ve al Cordero. ¡Oh, vaya!
"Y en medio de los siete candeleros de oro, a uno semejante al Hijo del Hombre,…" ¿Qué? Uno semejante a Él. ¿Quién era? Su Novia. Una como Él. Observen cómo fue.
Ahora, esta noche, Dios aún es Dios. Y bueno, cuando Dios sacó a los hijos de Israel, Él trajo allí un Ángel; Dios siempre ha usado Ángeles en Su obra.
Ellos clamaron por el libertador. Y cuando Dios les envió el libertador, ellos no lo vieron, porque fue por medio de un hombre, pero no era el hombre, era Dios en el hombre.
Ahora, miren, la Palabra tiene que estar inspirada; escuchándola, reconociéndola, y poniéndola por obra. Mucha gente escucha, pero no la reconocen.
Eso es algo sobre lo que Uds. pueden pararse, y saber que es cierto. Lo que Dios dice es cierto; solo créanlo.
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Y la Palabra aún es Dios. Ella aún es Dios.
En cada edad, Él envía un profeta allí, con la unción. La Palabra del Señor siempre viene al profeta, para vindicarla en la edad.