La Señal
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¿Qué sucedió? ¡Pues ellos fueron callados! “Aquí no habrá ningún avivamiento. Nuestra denominación no patrocinará tal cosa. Nosotros no toleraremos esa clase de insensatez en medio nuestro. Yo prohíbo que alguno vaya a esa reunión”. Jericó, allí mismo en la línea de los malditos.
Pero tuvieron que haber algunos muchachos con cintas que entraron secretamente, para el bien de la simiente predestinada. Fueron a su casa y tocaron algunas cintas. Ella convirtió su—su propia casa en una iglesia, para recibir el Mensaje.
Saben, aún existen. El Mensaje de todas maneras llegó a la Simiente predestinada. Nosotros no sabemos cómo llegó allí, pero llegó, para que el justo no perezca con los injustos. Dios se ha cerciorado que así sea hoy. Sí, de alguna manera entra sin que se den cuenta. Nosotros no sabemos cómo, aunque ellos no lo patrocinan, pero hay por ahí Simiente que es predestinada.